Recorrer las calles de Cúcuta ya no solo permite identificar tendencias entre sus habitantes. Ahora, perros y gatos también se han convertido en protagonistas de la moda urbana.

Con chaquetas, vestidos, pañoletas, cascos y hasta disfraces, las mascotas dejaron de pasar desapercibidas en la sociedad, para reflejar estilos, gustos e incluso la personalidad de sus dueños.

Esta transformación responde a un vínculo emocional cada vez más cercano entre humanos y animales, donde la moda también juega un papel importante.

Por eso, cada vez es más común ver mascotas luciendo ropa de diferentes estilos, de acuerdo con su raza, los cambios de clima e incluso los gustos de sus dueños, como la afición a un equipo de fútbol o la preferencia por colores oscuros o llamativos.

Es allí donde encaja el término pet-parent matching, que en español significa: emparejamiento entre dueños y animales de compañía. Una tendencia que se extiende en todo el mundo y que consiste en coordinar colores o prendas de vestir entre el dueño y su mascota.

Aunque podría parecer una forma genuina de plasmar la conexión entre humanos y animales, también es una tendencia que abre un debate entre la estética y la comodidad.